Fuente: síntesis
de una presentación polaca sobre bajkoterapia basada en Maria Molicka
(2002, 2003, 2011), Doris Brett (2006), Anna Misiak (2011) y Lech Grzesiuk
(1994). Traducción, adaptación y comentarios: Ella Celedón Simanca, Cura-Kuens.
Se comparte con fines educativos.
En Polonia, los cuentos que
curan tienen nombre propio: bajkoterapia, la terapia a través del
cuento. Su principal referente es la psicóloga Maria Molicka, de la
Universidad Adam Mickiewicz de Poznañ, que dedicó su obra a los miedos de los
niños y a cómo un cuento bien elegido puede aliviarlos. Esta entrada recoge lo
esencial de esa escuela y termina con una pregunta: cómo llevarla a nuestras
niñas y niños de Riohacha y La Guajira.
Una
historia muy antigua
La idea de que leer cura es
tan vieja como los libros. Algunos hitos que recoge la escuela polaca:
- La Antigüedad.
Según la tradición, sobre la entrada de una gran biblioteca antigua, que
suele situarse en Tebas o en Alejandría, se leía: «Medicina del alma».
- Siglo XIII. En el hospital
Al-Mansuri de El Cairo, a los enfermos se les leía el Corán como parte del
cuidado.
- Siglo XVIII. En Europa se usaban
textos religiosos en el tratamiento de enfermos mentales.
- Comienzos del siglo XIX. El
médico estadounidense Benjamin Rush recomendó la lectura de literatura no
religiosa a sus pacientes.
- Siempre. En Las mil y una
noches, Sherezade sana con sus historias la amargura del sultán. Es la
imagen más antigua del cuento que cura.
El término biblioterapia
aparece en 1916, con el estadounidense Samuel Crothers. Para Lech Grzesiuk, la
psicoterapia es el uso intencional y planificado de intervenciones
psicológicas. La biblioterapia hace lo mismo con la literatura.
Maria Molicka la define de
dos maneras:
- En sentido estrecho (2002): una
técnica psicoterapéutica en la que el terapeuta elige textos literarios
para sanar.
- En sentido amplio (2011): un
método que usa un texto literario pensado para alguien que atraviesa
dificultades. El texto estimula sus procesos cognitivos y emocionales para
fortalecer y enriquecer sus propios recursos.
Qué es un
cuento terapéutico
Para Molicka, un cuento
terapéutico es una historia, un poema o un relato escrito con un fin
terapéutico y dirigido sobre todo a niños de 4 a 9 años. Tiene cuatro
rasgos:
- Mira el mundo con los ojos del niño.
- Puede tener personajes mágicos, pero la magia
casi nunca resuelve el problema. Lo resuelven el
protagonista y quienes lo ayudan, con recursos que el niño también tiene.
- Tiene una tarea precisa:
ayudar a un niño que vive una situación emocional difícil, o prepararlo
para una que viene.
- Es un apoyo, no el único tratamiento.
Acompaña otras formas de ayuda; no las reemplaza.
Lo que el niño necesita
encontrar en el cuento. Molicka describe tres necesidades que el
cuento compensa:
- Seguridad, frente al miedo a la
oscuridad o a ser devorado: un héroe cercano, siempre dispuesto a ayudar.
- Amor, frente al abandono y
el rechazo: un héroe digno de ser querido, que lo consigue.
- Aceptación, frente a sentirse
menos que los demás: no un héroe perfecto, sino uno que supera obstáculos
y se gana el respeto de todos.
Los
miedos según la edad
El miedo es parte del
desarrollo: protege al niño de lo que lo amenaza. Lo que cambia con la edad es
a qué le teme. Conocerlo ayuda a elegir el cuento. La tabla sigue a Anna Misiak
(2011).
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Edad
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Miedos más frecuentes
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2 años
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Ruidos fuertes: trenes,
camiones, tormentas, la descarga del inodoro, la aspiradora, la lluvia, el
viento. Colores oscuros, objetos grandes, animales salvajes, irse por el
desagüe, los cambios de casa y separarse de la madre
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2 años y medio
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El movimiento: objetos
que se desplazan o se acercan; por eso, a veces, subir a un bus
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3 años
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Lo que se ve: ancianos
con arrugas, máscaras, la oscuridad, los animales, policías, ladrones, que
los padres salgan de noche
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4 años
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Vuelven los ruidos:
motores, junto con la oscuridad, los animales y las salidas nocturnas de los
padres
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5 años
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Los miedos disminuyen y
se vuelven más reales: ser golpeado, que lo muerda un perro, que la madre no
vuelva a casa
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6 años
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Ruidos y lo sobrenatural:
los elementos, perderse, el monstruo debajo de la cama, quedarse solo, las
heridas y la sangre, que a la madre le pase algo, la muerte
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7 años
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La oscuridad: sótanos,
rincones, sombras que parecen fantasmas, alguien escondido en el clóset o
debajo de la cama. Llegar tarde a la escuela; no ser aceptado por los
compañeros
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8 y 9 años
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Los miedos se vuelven
hacia las propias capacidades: fracasar, sobre todo en la escuela
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10 años
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Regresan miedos antiguos:
animales salvajes, serpientes, el fuego, los delincuentes. Pero el niño ya
afirma que no le teme a la oscuridad, a los perros ni a quedarse solo
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Misiak distingue entre la disposición
a reaccionar con miedo, que es normal y protectora, y la ansiedad,
que aparece sin una amenaza real y que a veces necesita ayuda profesional.
Por qué
funciona
El cuento funciona porque
el niño pequeño tiene pensamiento mágico y, hacia los 4 años, empieza a
poder ponerse en el lugar de otro. Así puede vivir lo que vive el
personaje sin que le pase a él. Distintas corrientes de la psicología explican
el efecto:
- Psicoanálisis (Bruno Bettelheim): el
cuento da forma a sentimientos que generan angustia y que, sin palabras,
salen como berrinches, llanto o malestares físicos. Permite identificarse,
liberar la emoción y recuperar la esperanza.
- Conductismo: el niño aprende
imitando al protagonista, y el final feliz refuerza lo aprendido.
- Visualización:
imaginar con «los ojos de la mente» permite ensayar situaciones difíciles
en un lugar seguro.
- Desensibilización: el
niño aprende a responder con calma, y no con miedo, ante lo que lo asusta.
- Modelado: el personaje muestra
cómo afrontar el problema.
Richard Gardner propuso
contar historias con los mismos personajes que trae el niño, pero con un final
mejor. Kołakowski y Pawełczyk (2010) usan personajes de cuento en la terapia
cognitivo-conductual.
Los tres
tipos de cuento terapéutico
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Tipo
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Para qué
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Cómo es
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Quién lo escribe
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Psicoeducativo
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Reducir emociones
negativas y ampliar el repertorio de conductas; prevenir
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Muestra otras formas de
pensar, sentir y actuar ante una dificultad. Usa símbolos y evita moralizar
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Padres y docentes
(prevención); un experto (apoyo)
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Psicoterapéutico
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Reducir la ansiedad, la
vergüenza, la culpa y la ira ligadas a experiencias pasadas o conflictos
internos
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Más largo y muy arraigado
en la situación del niño. Describe emociones y muestra dónde buscar ayuda
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Un experto, psicólogo o
terapeuta
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De relajación
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Calmar, relajar y
recuperar energía
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Basado en la
visualización y en el entrenamiento autógeno de Schultz. Imágenes para todos
los sentidos: verde y azul, plantas, animales, sonidos suaves. De 3 a 7
minutos, voz calmada y monótona, música suave. Estructura: cansancio,
seguridad, relajación y energía
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Cualquier adulto
preparado
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Lo que aportan, además: desarrollo del habla, la
imaginación y la memoria; dar forma concreta al miedo; autonomía y sensación de
poder hacer; conocimiento de sí mismo; acceso al mundo de los valores; y
empatía con los demás (Brett, 2006; Molicka, 2002, 2011).
Cómo
contar un cuento terapéutico
La psicóloga australiana Doris
Brett escribió para su hija los relatos de Annie (Cuentos que curan).
De su experiencia salen estas pautas:
- Adapta el cuento a tu hijo: sus
intereses, su vida y su manera de ser, no un niño ideal.
- Respeta lo individual.
Cada niño vive sus problemas a su manera. Ponte en el ánimo de la
historia, piensa qué quieres transmitir y usa un lenguaje sencillo.
- No tengas miedo de preguntar:
«¿Cómo crees que se sintió Annie?».
- Construye una trama que
refleje los problemas y sentimientos del niño, con personajes secundarios
parecidos a los de su vida.
- El protagonista supera el problema con
sus habilidades, con consuelo, con el paso del tiempo. El final siempre es
feliz.
- Escucha las reacciones. No
ignores comentarios ni preguntas.
- No temas equivocarte:
puedes corregir y volver al cuento muchas veces.
«Esto no es un examen;
nadie mirará por encima de tu hombro para decir: “sintaxis deficiente,
argumento interesante, pero no forma un todo”». — Doris Brett
También para los padres. Molicka
recuerda que estos cuentos ayudan a los adultos a ver el mundo con los ojos del
niño y a construir un vínculo basado en la comprensión. Brett lo dice así: los
padres de Annie son cálidos, sabios y fuertes, los padres de nuestros sueños.
Por un momento, al contar, podemos ser como ellos, y eso transmite algo al niño
que escucha y también al niño que vive en cada uno de nosotros.
Escuchar,
sentir, hacer: la bajkoterapia en Riohacha y La Guajira
Los cuentos polacos hablan
de bosques, nieve y elfos. Nuestras niñas y niños crecen entre el mar, la
brisa, el desierto y la Sierra. La escuela polaca nos da un método; nuestro
territorio nos da los cuentos. Así lo hacemos en Cura-Kuens, curar con
cuentos (kuens es «cuentos» en wayuunaiki).
Escuchar:
conocer los miedos y las voces de aquí
- Los miedos de la tabla también están aquí, con
otra forma: la noche sin luz en la ranchería, el ruido de
la brisa fuerte y de los aguaceros, los perros de la calle, el mar, la
separación cuando papá o mamá viajan a trabajar o a otro país.
- Escuchar a los mayores.
Abuelas narradoras, tejedoras y sabedores guardan relatos wayuu,
afrocaribeños y campesinos del sur de La Guajira. Ellos son el primer hilo
del tejido.
- Escuchar en dos lenguas.
Donde los niños hablan wayuunaiki, el cuento también se narra en su
lengua.
Sentir:
elegir el cuento con los tipos de Molicka
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Tipo
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Un ejemplo desde nuestro
territorio
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De relajación
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Un viaje imaginario al
atardecer en la playa de Riohacha, en un chinchorro bajo la enramada, con el
rumor del mar y el canto del cardenal guajiro
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Psicoeducativo
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Cuentos de animales de la
tradición oral, como El conejo y el mapurite, donde el mapurite es el
curandero, para hablar de ayudar, de compartir y de pedir ayuda
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Psicoterapéutico
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Solo con acompañamiento
profesional, en grupos pequeños y con acuerdo de la familia
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Hacer:
que el niño sea autor
- Crear con las manos y con lo del territorio: teatro
de sombras, títeres, dibujo, arena de playa, hilos y semillas.
- La mochila de cuentos:
cada niño guarda lo que crea y lo lleva a casa, para que la familia
continúe el tejido.
- El cuento propio:
cada ciclo termina con un libro colectivo que entra a la colección de la
biblioteca.
Dónde lo
estamos llevando
- La Biblioteca Pública Distrital de la
Comuna 10 de Riohacha, donde iniciamos el piloto en noviembre de 2026.
- Bibliotecas escolares y centros etnoeducativos,
con docentes formados como mediadores.
- Rancherías y barrios sin biblioteca,
con la mochila de cuentos como biblioteca itinerante.
- Con el tiempo, las bibliotecas públicas de
los municipios de La Guajira, con un protocolo que cualquier
bibliotecario pueda aplicar.
Los relatos de nuestros
mayores son patrimonio de sus comunidades. Los compartimos con su permiso,
nombrando a quien los cuenta y devolviendo a la comunidad lo que de ellos nace.
Bibliografía
- Brett, D. (2006). Bajki, które leczą. Cz.
1 [Cuentos que curan, parte 1]. Gdańsk:
Gdańskie Wydawnictwo Psychologiczne.
- Grzesiuk, L. (1994). Psychoterapia
[Psicoterapia]. Varsovia: PWN.
- Kołakowski, A. y Pawełczyk, A. (2010).
[Enseñar la conceptualización cognitiva inicial a partir de personajes de
cuentos y de la literatura]. Psychiatria i Psychologia Kliniczna,
10.
- Misiak, A. (2011). [Trastornos de ansiedad en
niños y adolescentes: materiales de formación]. Łódź: SET.
- Molicka, M. (2002). Bajkoterapia. O lękach
dzieci i nowej metodzie terapii [Bajkoterapia: sobre los miedos de los
niños y un nuevo método de terapia]. Poznań: Media Rodzina.
- Molicka, M. (2003). Bajki terapeutyczne.
Cz. 2 [Cuentos terapéuticos, parte 2]. Poznań: Media Rodzina.
- Molicka, M. (2011). Biblioterapia i
bajkoterapia. Rola literatury w procesie zmiany rozumienia świata
społecznego i siebie [Biblioterapia y bajkoterapia: el papel de la
literatura en el cambio de la comprensión del mundo social y de uno
mismo]. Poznań: Media Rodzina.