Sobre esta entrada. Adapta
un texto traducido, al parecer de origen ruso, sin autoría consignada, sobre la
discusión histórica entre los libros «útiles» y los cuentos. Los matices
históricos, las conexiones con Riohacha y el taller son propuesta de
Cura-Kuens.
«Los niños necesitan
cuentos.» Parece una verdad que nadie discute. Pero basta mirar los estantes de
muchas casas para ver que no todos los padres lo creen. Hay enciclopedias
ilustradas de dinosaurios, de peces de las profundidades, de planetas y
estrellas, y hasta de «¿de dónde vengo?». Libros útiles, que enseñan
datos. ¿Y los cuentos? Para algunos padres preocupados, son «diversión
vacía».
Esta entrada no viene a
pelear con las enciclopedias. Viene a defender que los niños necesitan las
dos cosas.
Una vieja
sospecha contra los cuentos
Los padres que desconfían
de los cuentos tienen antepasados muy serios. En la segunda mitad del siglo
XIX, cuando avanzaban las ciencias experimentales, muchos pedagogos pensaban
que la imaginación infantil era casi un estorbo: algo que distraía a los niños
de conocer el mundo real.
El texto menciona dos
nombres:
- María Montessori, la
gran pedagoga italiana, desconfiaba de los cuentos fantásticos para los
niños más pequeños. Pensaba que antes de los seis años el niño debe
conocer bien la realidad, con materiales concretos, y que la fantasía
llegaría después, sobre esa base. No es que despreciara la imaginación:
quería que naciera de la experiencia real.
- Elizaveta Vodovózova,
pedagoga rusa del siglo XIX, también desconfió durante un tiempo de los
cuentos de hadas, aunque luego cambió de opinión.
Lo que
dijo el siglo XX
El siglo siguiente cambió
la mirada. La psicología infantil moderna, con autores como el ruso Lev
Vygotsky, ve la imaginación como una de las conquistas más importantes de
la edad preescolar: es la base del juego, del pensamiento creativo y de la
capacidad de planear. Y psicoanalistas como Bruno Bettelheim defendieron
que los cuentos son, para la mente del niño, tan necesarios como el aire fresco
para el cuerpo.
Qué hace
el cuento que no hace la enciclopedia
La enciclopedia responde «¿qué
es esto?». El cuento responde otra pregunta, igual de importante: «¿qué
hago con lo que siento?».
En los cuentos, los niños
encuentran, disfrazados, los mismos conflictos que viven ellos: los celos de un
hermano, el miedo a quedarse solos, la rabia con los papás, el deseo de ser
grandes. Pero el cuento no se queda en mostrar el problema: siempre ofrece
una salida, una manera de actuar con los padres, con los hermanos, con los
demás.
|
La enciclopedia |
El cuento |
|
Enseña datos sobre el
mundo |
Enseña a vivir en el
mundo |
|
Responde «¿qué es?»
y «¿cómo funciona?» |
Responde «¿qué
siento?» y «¿qué hago?» |
|
Desarrolla la curiosidad
y el conocimiento |
Desarrolla la
imaginación, la empatía y la esperanza |
|
Se consulta |
Se escucha, se repite, se
vive |
No hay
que escoger
En Riohacha tenemos un
ejemplo perfecto de que las dos cosas se pueden juntar: la tortuga carey.
|
Lo que dice la
enciclopedia |
Lo que dice el cuento |
|
La tortuga carey vive en
los arrecifes del Caribe y come esponjas marinas |
La abuela Carey vuelve
cada año a la playa de Riohacha para escuchar a quien la necesita |
|
Las hembras salen de
noche a poner sus huevos en la arena |
La abuela Carey aparece
de noche, cuando un cangrejito tiene miedo de la oscuridad |
|
Está en peligro crítico
de extinción |
La abuela recuerda que
antes veía muchas más tortugas en la playa |
|
Su caparazón tiene placas
de colores que se superponen |
En su concha guarda tres
regalos: un caracol, sal y un espejo |
Un niño que conoce los dos
lados sabe más y siente más. Conoce a la tortuga real y quiere cuidarla,
porque ya la quiere gracias al cuento. Esa es la mejor manera de aprender.
Los
padres, aliados
Para que los padres se
vuelvan aliados de los cuentos, el texto propone dos cosas:
- Hablar con ellos de
por qué los cuentos importan. Esta entrada puede servir para eso.
- Crear un motivo que
invite a leer y a contar: un trabajo creativo en familia que obligue, con
gusto, a conocer cuentos. Por ejemplo, hacer juntos un libro.
Para familias con niños de
4 a 9 años · sábado en la mañana en la Biblioteca Comuna 10 · 1 hora y 30
minutos · de 6 a 10 familias
Cada familia sale con un
pequeño libro hecho por ella: una página con un dato real y una página con un
cuento sobre el mismo animal o lugar de Riohacha.
Materiales: la
mochila de los talleres, el ovillo de Wale'kerü, una enciclopedia o libro
informativo sobre animales del Caribe, el cuento de Pinzote o de la abuela
Carey, hojas dobladas como cuadernillo, colores, lana para coser el lomo y las
tarjetas del animómetro.
- Abrir la mochila (10
min). Cada familia marca el animómetro y dice qué libros hay en su
casa: ¿más de datos o más de cuentos?
- Urdir (10 min). La
facilitadora lee una página de la enciclopedia sobre la tortuga carey.
Luego pregunta: «¿Y si esta tortuga hablara, qué nos contaría?».
- El cuento (10 min). Se
cuenta un cuento de la abuela Carey.
- Pasar la trama (10
min). Pasando el ovillo de familia en familia, cada niño dice algo que
aprendió de la enciclopedia y cada adulto algo que sintió con el cuento.
- Tejer: dato y cuento (30
min). Cada familia escoge un animal o un lugar de Riohacha (el
alcatraz, el cangrejo, el burro, el río Ranchería, el cardón). En la
página izquierda del cuadernillo escriben un dato real; en la derecha,
entre todos, inventan un cuento corto. El niño dibuja.
- El cuento propio (15
min). Se cose el lomo con lana y cada familia muestra su libro al
grupo.
- Cerrar la mochila (5
min). Animómetro de salida. Los libros se pueden prestar en la
biblioteca durante un mes.
Cómo se ve la triada en
este taller
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Dimensión |
Dónde aparece |
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Aprender escuchando (la
urdimbre) |
La página de la
enciclopedia, el cuento de la abuela Carey, los libros de las otras familias |
|
Aprender sintiendo (la
trama) |
Imaginar qué sentiría el
animal, el orgullo de un libro propio, el animómetro |
|
Aprender haciendo (la
mochila) |
Buscar el dato, inventar
el cuento, dibujar, coser el lomo del libro |
Para
cerrar
La enciclopedia le enseña
al niño cómo es el mar. El cuento le enseña a no tenerle miedo, a quererlo y a
cuidarlo. Las dos caben en el mismo estante, y las dos caben en la misma
mochila. No hay que escoger: hay que juntarlas.
¿En tu casa hay más libros
de datos o más libros de cuentos? Cuéntamelo en los comentarios.
Referencias
- Bettelheim, Bruno. Psicoanálisis de los
cuentos de hadas. Barcelona: Crítica.
- Montessori, María. El niño: el secreto de
la infancia.
- Vygotsky, Lev S. La imaginación y el arte
en la infancia.
- Texto de origen: artículo traducido, al
parecer de origen ruso, sin autoría consignada.
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