viernes, 28 de febrero de 2025

¿Enciclopedia o cuento? Por qué los niños necesitan las dos

 

Sobre esta entrada. Adapta un texto traducido, al parecer de origen ruso, sin autoría consignada, sobre la discusión histórica entre los libros «útiles» y los cuentos. Los matices históricos, las conexiones con Riohacha y el taller son propuesta de Cura-Kuens.

«Los niños necesitan cuentos.» Parece una verdad que nadie discute. Pero basta mirar los estantes de muchas casas para ver que no todos los padres lo creen. Hay enciclopedias ilustradas de dinosaurios, de peces de las profundidades, de planetas y estrellas, y hasta de «¿de dónde vengo?». Libros útiles, que enseñan datos. ¿Y los cuentos? Para algunos padres preocupados, son «diversión vacía».

Esta entrada no viene a pelear con las enciclopedias. Viene a defender que los niños necesitan las dos cosas.

Una vieja sospecha contra los cuentos

Los padres que desconfían de los cuentos tienen antepasados muy serios. En la segunda mitad del siglo XIX, cuando avanzaban las ciencias experimentales, muchos pedagogos pensaban que la imaginación infantil era casi un estorbo: algo que distraía a los niños de conocer el mundo real.

El texto menciona dos nombres:

  • María Montessori, la gran pedagoga italiana, desconfiaba de los cuentos fantásticos para los niños más pequeños. Pensaba que antes de los seis años el niño debe conocer bien la realidad, con materiales concretos, y que la fantasía llegaría después, sobre esa base. No es que despreciara la imaginación: quería que naciera de la experiencia real.
  • Elizaveta Vodovózova, pedagoga rusa del siglo XIX, también desconfió durante un tiempo de los cuentos de hadas, aunque luego cambió de opinión.

Lo que dijo el siglo XX

El siglo siguiente cambió la mirada. La psicología infantil moderna, con autores como el ruso Lev Vygotsky, ve la imaginación como una de las conquistas más importantes de la edad preescolar: es la base del juego, del pensamiento creativo y de la capacidad de planear. Y psicoanalistas como Bruno Bettelheim defendieron que los cuentos son, para la mente del niño, tan necesarios como el aire fresco para el cuerpo.

Qué hace el cuento que no hace la enciclopedia

La enciclopedia responde «¿qué es esto?». El cuento responde otra pregunta, igual de importante: «¿qué hago con lo que siento?».

En los cuentos, los niños encuentran, disfrazados, los mismos conflictos que viven ellos: los celos de un hermano, el miedo a quedarse solos, la rabia con los papás, el deseo de ser grandes. Pero el cuento no se queda en mostrar el problema: siempre ofrece una salida, una manera de actuar con los padres, con los hermanos, con los demás.

La enciclopedia

El cuento

Enseña datos sobre el mundo

Enseña a vivir en el mundo

Responde «¿qué es?» y «¿cómo funciona?»

Responde «¿qué siento?» y «¿qué hago?»

Desarrolla la curiosidad y el conocimiento

Desarrolla la imaginación, la empatía y la esperanza

Se consulta

Se escucha, se repite, se vive

No hay que escoger

En Riohacha tenemos un ejemplo perfecto de que las dos cosas se pueden juntar: la tortuga carey.

Lo que dice la enciclopedia

Lo que dice el cuento

La tortuga carey vive en los arrecifes del Caribe y come esponjas marinas

La abuela Carey vuelve cada año a la playa de Riohacha para escuchar a quien la necesita

Las hembras salen de noche a poner sus huevos en la arena

La abuela Carey aparece de noche, cuando un cangrejito tiene miedo de la oscuridad

Está en peligro crítico de extinción

La abuela recuerda que antes veía muchas más tortugas en la playa

Su caparazón tiene placas de colores que se superponen

En su concha guarda tres regalos: un caracol, sal y un espejo

Un niño que conoce los dos lados sabe más y siente más. Conoce a la tortuga real y quiere cuidarla, porque ya la quiere gracias al cuento. Esa es la mejor manera de aprender.

Los padres, aliados

Para que los padres se vuelvan aliados de los cuentos, el texto propone dos cosas:

  1. Hablar con ellos de por qué los cuentos importan. Esta entrada puede servir para eso.
  2. Crear un motivo que invite a leer y a contar: un trabajo creativo en familia que obligue, con gusto, a conocer cuentos. Por ejemplo, hacer juntos un libro.

Taller para familias: «El libro de cuentos de la familia»

Para familias con niños de 4 a 9 años · sábado en la mañana en la Biblioteca Comuna 10 · 1 hora y 30 minutos · de 6 a 10 familias

Cada familia sale con un pequeño libro hecho por ella: una página con un dato real y una página con un cuento sobre el mismo animal o lugar de Riohacha.

Materiales: la mochila de los talleres, el ovillo de Wale'kerü, una enciclopedia o libro informativo sobre animales del Caribe, el cuento de Pinzote o de la abuela Carey, hojas dobladas como cuadernillo, colores, lana para coser el lomo y las tarjetas del animómetro.

  1. Abrir la mochila (10 min). Cada familia marca el animómetro y dice qué libros hay en su casa: ¿más de datos o más de cuentos?
  2. Urdir (10 min). La facilitadora lee una página de la enciclopedia sobre la tortuga carey. Luego pregunta: «¿Y si esta tortuga hablara, qué nos contaría?».
  3. El cuento (10 min). Se cuenta un cuento de la abuela Carey.
  4. Pasar la trama (10 min). Pasando el ovillo de familia en familia, cada niño dice algo que aprendió de la enciclopedia y cada adulto algo que sintió con el cuento.
  5. Tejer: dato y cuento (30 min). Cada familia escoge un animal o un lugar de Riohacha (el alcatraz, el cangrejo, el burro, el río Ranchería, el cardón). En la página izquierda del cuadernillo escriben un dato real; en la derecha, entre todos, inventan un cuento corto. El niño dibuja.
  6. El cuento propio (15 min). Se cose el lomo con lana y cada familia muestra su libro al grupo.
  7. Cerrar la mochila (5 min). Animómetro de salida. Los libros se pueden prestar en la biblioteca durante un mes.

Cómo se ve la triada en este taller

Dimensión

Dónde aparece

Aprender escuchando (la urdimbre)

La página de la enciclopedia, el cuento de la abuela Carey, los libros de las otras familias

Aprender sintiendo (la trama)

Imaginar qué sentiría el animal, el orgullo de un libro propio, el animómetro

Aprender haciendo (la mochila)

Buscar el dato, inventar el cuento, dibujar, coser el lomo del libro

Para cerrar

La enciclopedia le enseña al niño cómo es el mar. El cuento le enseña a no tenerle miedo, a quererlo y a cuidarlo. Las dos caben en el mismo estante, y las dos caben en la misma mochila. No hay que escoger: hay que juntarlas.

¿En tu casa hay más libros de datos o más libros de cuentos? Cuéntamelo en los comentarios.

Referencias

  • Bettelheim, Bruno. Psicoanálisis de los cuentos de hadas. Barcelona: Crítica.
  • Montessori, María. El niño: el secreto de la infancia.
  • Vygotsky, Lev S. La imaginación y el arte en la infancia.
  • Texto de origen: artículo traducido, al parecer de origen ruso, sin autoría consignada.

 


 


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