sábado, 31 de mayo de 2025

Mirar una metáfora sin romperla: preguntas en lugar de respuestas

 


Sobre esta entrada. Es la segunda parte de Si tu vida fuera un cayuco: la metáfora de la vida. Adapta un texto traducido, al parecer de la misma fuente rusa, que propone «claves» para descifrar los dibujos de la metáfora de la vida. No trae autoría consignada. La transformación de las claves en preguntas, los ejemplos de Riohacha y la sesión son propuesta de Cura-Kuens.

En la entrada anterior te invité a dibujar tu vida como algo de Riohacha: un cayuco, un cardón, una mochila a medio tejer. Ahora viene la pregunta que casi todos se hacen después de dibujar: «¿Y esto qué significa?».

El texto que recibí responde con una lista de claves: la oscuridad es cansancio, el blanco y negro es protesta, la niebla es confusión, subir es esfuerzo, bajar es fatiga. Son ideas interesantes y vale la pena conocerlas. Pero en Cura-Kuens las usamos de otra manera.

Por qué no usamos un diccionario de símbolos

Imagina que alguien dibuja su vida en blanco y negro porque solo tenía un lápiz. O que dibuja un viento fuerte en la cara, y para él ese viento es la brisa de diciembre, la que refresca, la que eleva las cometas, la que todo riohachero espera con alegría. Si aplicamos el diccionario, le diremos que vive en protesta o que va a pelear con alguien. Y nos habremos equivocado.

El texto original llega a decir, sobre el viento en contra: «Está escrito en tu imagen. Escrito, lo obtendrás». En Cura-Kuens no creemos eso. Un dibujo no es un destino: es una conversación que apenas empieza.

Hay tres razones para no usar las claves como un diccionario:

  1. Cada imagen depende de la cultura. Para un pescador de Riohacha, el mar abierto puede ser libertad; para alguien que perdió a un ser querido en el mar, puede ser miedo. Para los wayúu, la lluvia, Juya', es un ser vivo de sus mitos, no solo agua.
  2. Cada imagen depende de la persona. El mismo cardón puede ser fuerza para una y soledad para otra.
  3. Interpretar al otro lo deja callado. Si le decimos qué significa su dibujo, ya no tiene nada que contar. Si le preguntamos, empieza a descubrirse.

Por eso convertimos cada clave en una pregunta, como las que hace la abuela Carey con su espejo: no dice lo que ves, te ayuda a mirar.

Quince maneras de mirar un dibujo

Cada par viene del texto original. En la segunda columna está lo que el texto propone; en la tercera, la pregunta que hacemos en Cura-Kuens para que sea la persona quien encuentre el sentido.

Par

Lo que propone el texto

La pregunta que hacemos

Luz – oscuridad, ligereza – peso

La oscuridad y el peso hablan de cansancio; la luz y la ligereza, de alegría y energía

¿Hay luz en tu dibujo? ¿De dónde viene? ¿Se siente pesado o liviano?

Brillo – apagado

Lo apagado habla de metas perdidas; el brillo, de fuerza vital

¿Qué parte de tu dibujo brilla más? ¿Cuál te gustaría que brillara?

Color – blanco y negro

El blanco y negro sería protesta; el color, interés por la vida

¿Por qué escogiste esos colores? Si pudieras agregar uno, ¿cuál sería?

Niebla – claridad

La niebla sería confusión; la claridad, saber qué hacer

¿Se ve claro el camino? ¿Hay algo que todavía no se distingue bien, como la calima del mar en la mañana?

Límites – oportunidades

Muros y montañas serían falta de libertad; cielo abierto y caminos, posibilidades

¿Hay cercas, muros o puertas? ¿Hay mar abierto o caminos que se abren?

Ambiente hostil – amable

Un viento en contra sería pelea

¿Cómo es el clima de tu dibujo? ¿Ese viento te empuja, te frena o te refresca, como la brisa?

Yo y los demás

Estar arriba, abajo, junto o separado de los otros dice cómo nos relacionamos

¿Estás solo o acompañado? ¿Quién está cerca de ti? ¿A quién te gustaría tener al lado?

Viejo – nuevo

Lo viejo sería rutina; lo nuevo, esperanza

¿Qué hay en tu dibujo que ya conoces de siempre? ¿Qué hay de nuevo?

Cerca – lejos

Ver bien solo lo cercano sería no imaginar el futuro

¿Qué se ve a lo lejos? ¿Qué hay más allá del borde de la hoja?

Hacia dónde va

El texto da significados fijos a moverse a la derecha, a la izquierda o hacia el horizonte

¿Hacia dónde va tu personaje? ¿Qué lo espera allá?

Subir – bajar

Subir sería esfuerzo y logro; bajar, cansancio

¿Tu camino sube, baja o va derecho? ¿Cómo te sientes en ese tramo?

¿Y después?

Un camino siempre igual o una cima sin nada después pueden dejar a la persona sin ganas de seguir

Cuando llegues a donde vas, ¿qué harás? ¿Hay otra meta después?

La fuente de la fuerza

Si todo lo hacen la magia y las hadas, quizá se espera vivir sin esfuerzo

¿Qué o quién le da fuerza a tu personaje para moverse?

¿Quién lleva a quién?

Dejarse llevar por el viento o un águila no siempre es malo: a veces se gana fuerza y sentido

¿Tú manejas el cayuco o te lleva la corriente? ¿Cómo te sientes con eso?

¿Hay meta?

Moverse sin meta sería vivir sin propósito

¿Tu personaje va hacia algo? Si no, ¿le gustaría tener un lugar a donde llegar?

Cómo usar las preguntas

  • No hagas las quince. Escoge dos o tres, las que tengan que ver con lo que la persona dibujó.
  • Pregunta primero lo amable (¿qué te gusta de tu dibujo?) y después lo difícil.
  • Acepta cualquier respuesta, incluso «no sé».
  • Termina siempre con la segunda parte del ejercicio: «¿Qué le cambiarías o le agregarías a tu dibujo?». Así la metáfora que nació se convierte en la metáfora que se teje.

Sesión en la Biblioteca Comuna 10: «La lupa de la abuela Carey»

Para niños de 7 a 11 años · 1 hora · de 10 a 15 participantes · continuación de la sesión «Si mi semana fuera un animal»

Los niños vuelven a mirar el dibujo de su animal, esta vez con cinco preguntas sencillas. La abuela Carey «presta» su espejo y una lupa para mirar con calma.

Materiales: los dibujos de la sesión anterior (o una hoja para hacer uno nuevo), la mochila con el espejo de la abuela Carey, una lupa de juguete o de cartón, el ovillo de Wale'kerü, colores y las tarjetas del animómetro.

Las cinco preguntas de la lupa:

  1. ¿Hay luz en tu dibujo? ¿De dónde viene?
  2. ¿Tu animal está solo o acompañado?
  3. ¿Hacia dónde va tu animal?
  4. ¿Qué le da fuerza para moverse?
  5. ¿Qué hay más allá del borde de la hoja?

Paso a paso:

  1. Abrir la mochila (5 min). Animómetro de entrada. Cada niño recibe su dibujo de la sesión anterior.
  2. Urdir (5 min). La facilitadora saca la lupa y el espejo y cuenta que la abuela Carey nunca le dice a nadie qué significa su dibujo: solo le hace preguntas para que lo descubra.
  3. El cuento (5 min). Un cuento muy corto: El alcatraz que dibujó el mar gris. La abuela Carey le pregunta por qué lo pintó así, y el alcatraz responde: «Porque es el mar de la mañana, antes de que salga el sol, y es mi hora favorita para pescar». La abuela sonríe: «¿Ves? Si no te pregunto, nunca lo habría sabido».
  4. Pasar la trama (10 min). En parejas, con la lupa, cada niño le hace al compañero dos de las cinco preguntas sobre su dibujo. El compañero responde solo lo que quiera.
  5. Tejer (15 min). Cada niño le agrega a su dibujo algo nuevo a partir de lo que descubrió: más luz, un compañero, un camino, algo que se ve a lo lejos.
  6. El cuento propio (15 min). Debajo del dibujo, cada niño escribe o dicta: «Mi animal va hacia…, lo acompaña… y le da fuerza…».
  7. Cerrar la mochila (5 min). Animómetro de salida. Los dibujos se exhiben juntos como un «mar de animales».

Cómo se ve la triada en esta sesión

Dimensión

Dónde aparece

Aprender escuchando (la urdimbre)

El cuento del alcatraz, escuchar las respuestas del compañero sin corregirlas

Aprender sintiendo (la trama)

Mirar con calma el propio dibujo, reconocer qué nos da fuerza y quién nos acompaña, el animómetro

Aprender haciendo (la mochila)

Usar la lupa, preguntar en parejas, agregarle algo nuevo al dibujo, escribir la frase propia

La regla de oro de la sesión: nadie le dice a otro qué significa su dibujo. Solo se pregunta.

Para cerrar

Un dibujo de la vida es como una mochila recién tejida: tiene muchos hilos y cada uno guarda algo. Si la abrimos a la fuerza buscando lo que dice un diccionario, la rompemos. Si preguntamos con cariño, ella misma nos va mostrando lo que lleva dentro. En Cura-Kuens no damos respuestas: hacemos preguntas que ayudan a mirar.

¿Ya dibujaste tu metáfora? Mírala con una de las quince preguntas y cuéntame en los comentarios qué descubriste.

Referencias

  • Texto de origen: claves para descifrar la metáfora de la vida, recibido en traducción, al parecer de la misma fuente rusa que la entrada anterior, sin autoría consignada.

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