jueves, 31 de octubre de 2024

Tres cuentos para tres momentos: la cuentoterapia de Maria Molicka en Riohacha

 

No todos los cuentos sirven para lo mismo

Hay cuentos para dormir, cuentos para aprender y cuentos para sanar. La psicóloga polaca Maria Molicka, una de las grandes impulsoras de la cuentoterapia (en Polonia, bajkoterapia), los ordena en tres tipos: de relajación, psicoeducativos y psicoterapéuticos. Su propuesta se usa con niñas y niños de preescolar y de los primeros años de primaria, aproximadamente entre los 4 y los 9 años, tanto para prevenir como para acompañar.

En Riohacha esta idea no nos llega de lejos. Mi trabajo de grado con la comunidad del Centro Etnoeducativo #17 Koushatchon mostró que 9 de cada 10 niños escuchan cuentos de sus abuelos, y casi siempre de noche. Nuestras abuelas ya sabían escoger: un cuento suave para que el carajito se durmiera en la hamaca, uno con enseñanza cuando había pelea entre hermanos, y el de siempre, el que el niño pedía una y otra vez, cuando algo le dolía por dentro. Molicka le pone nombre a esa sabiduría.

Los tres cuentos, a la manera de Riohacha

Tipo

Para qué sirve

Cómo es

Un ejemplo riohachero

De relajación

Calmar, bajar la agitación, preparar para dormir o para empezar la clase.

Corto, de 3 a 7 minutos. Ocurre en un lugar que el niño conoce y siente seguro. El protagonista descansa y lo vive con todos los sentidos.

La hamaca bajo la enramada, la brisa del atardecer en el malecón, el agua fresca de la tinaja.

Psicoeducativo

Ayudar a cambiar una conducta o a enfrentar una situación nueva.

El protagonista tiene un problema parecido al del niño y, en el mundo del cuento, encuentra otras maneras de pensar y de responder.

Un cangrejito que le tiene miedo a la oscuridad de su cueva, o una tortuga que espera la llegada de un hermanito.

Psicoterapéutico

Bajar la ansiedad cuando el niño vive algo difícil o se asusta con facilidad ante lo cotidiano.

El niño se identifica con el héroe. A veces pide el mismo cuento una y otra vez: es una señal de que lo necesita.

Wale'kerü, el cuento favorito de los niños en mi trabajo de grado, contado tantas veces como lo pidan.

Un detalle que Molicka subraya y que en Cura-Kuens cuidamos mucho: si un cuento no le dice nada a un niño, no pasa nada. Puede que ese tema no sea importante para él en este momento. No hay que insistir.

Antes de un cuento de relajación

Se prepara el cuerpo. La voz baja, despacio:

Ahora vamos a escuchar un cuento. Nos sentamos cómodos, todavía más cómodos. Escuchamos nuestra respiración. Si quieres, puedes cerrar los ojos. Los ruidos de la calle se van alejando, se van alejando…

Un cuento corto para probar: «La hamaca de la brisa»

En el patio de la abuela hay una hamaca de colores colgada entre dos horcones. María se acuesta en ella despacito. Siente los hilos tibios en la espalda. La brisa llega desde la playa, trae olor a sal y a ciruela jobo, y empuja la hamaca: para allá… para acá… para allá…

María escucha el mar a lo lejos. Tac… tac… tac… Cada ola le dice: descansa. Sus manos se ponen pesadas y suaves, como arena mojada. Sus pies se ponen tibios, como cuando los entierra en la orilla al mediodía.

La abuela le trae un poquito de agua fresca de la tinaja. María bebe un sorbo y siente que el agua le baja fresquita por dentro, como un río pequeño. Arriba, una nube blanca pasa despacio sobre la enramada, y María la mira irse sin prisa…

La hamaca se mece. La brisa canta bajito. Y María se queda quieta, tranquila, en el lugar más seguro del mundo: el patio de su casa.

Al terminar, se deja un momento de silencio. Luego, despacio, se invita a mover los dedos de las manos, los pies, a estirarse como un gato y a abrir los ojos.

Después del cuento: que el niño le ponga su sentido

Con los cuentos psicoeducativos y psicoterapéuticos, lo más valioso viene después de escuchar. Molicka recomienda invitar a dibujar, a expresar emociones y a conversar sobre lo que sintieron los personajes. También sirve trabajar el cuento con títeres de mano. Pero hay una regla de oro: el niño interpreta el cuento, no el adulto. Solo así el cuento cobra un significado personal. Si no quiere hablar, se respeta.

Dimensión

En el cuento de relajación

En el psicoeducativo

En el psicoterapéutico

Escuchar (urdimbre)

Escuchar la voz que guía, la propia respiración y el mar de fondo.

Escuchar el problema del personaje y reconocerse en él.

Escuchar el mismo cuento tantas veces como haga falta.

Sentir (trama)

Sentir el cuerpo pesado y tibio, la brisa, el agua fresca.

Sentir lo que siente el personaje y ponerle nombre.

Sentir que el héroe también tuvo miedo y salió adelante.

Hacer (mochila)

Estirarse al final y dibujar «mi lugar seguro».

Dramatizar con títeres otra manera de resolver.

Dibujar al héroe y guardar el dibujo en la mochila de los cuentos.

La cuentoterapia también se hace en casa

La cuentoterapia no es solo para especialistas. Molicka la recomienda también para madres, padres, abuelas y abuelos. Leer o contar un cuento es un tiempo dedicado solo al niño: tiempo para conversar y estar cerca. Ese rato permite entrar a su mundo de emociones.

Y hay algo más: para hablar con el niño de lo que siente, el adulto tiene que mirar primero sus propias emociones. Así, el cuento ayuda a crecer a los dos. Se puede contar como prevención, en cualquier momento, o escoger uno que se parezca a lo que el niño está viviendo.

Consejo de la abuela Carey: «No le expliques el cuento al carajito, mija. Cuéntaselo bien y déjalo que lo mastique. Si te lo pide otra vez, cuéntaselo otra vez: por algo será. El cuento sabe por dónde entrar.»

Un cuidado necesario

La cuentoterapia en el aula, la biblioteca o la casa previene y acompaña, pero no reemplaza la atención profesional. Si un niño vive mucho miedo o una tristeza que no se le pasa, o si algo en su dibujo o en su relato preocupa, se habla con la familia y se busca orientación psicológica. Ante cualquier sospecha de que un niño está en riesgo, se llama a la Línea 141 del ICBF.

Para seguir leyendo

  • Molicka, M. (2002). Bajkoterapia. O lękach dzieci i nowej metodzie terapii [Cuentoterapia. Sobre los miedos de los niños y un nuevo método de terapia]. Poznań: Media Rodzina.
  • Molicka, M. Bajki terapeutyczne dla dzieci [Cuentos terapéuticos para niños], partes 1 y 2. Poznań: Media Rodzina.
  • Arias Noguera, F. y Celedón Simanca, E. C. (2023). Los Kuens como estrategia de animación lectora. Fundación Universitaria Los Libertadores.

 

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