Una mañana, en un
preescolar etnoeducativo de Riohacha, extendimos una manta azul en el piso. Los
niños se sentaron alrededor, algunos con su manta wayúu, otros con el uniforme,
todos con los ojos fijos en una bolsa. De la bolsa salieron unos cubos de
colores con dibujos en cada cara. Y la consigna fue muy sencilla: tira el
cubo y cuenta.
Como tutora del Programa
Todos a Aprender, mi propósito era acompañar a las maestras de preescolar en
algo que nos preocupa a todas: cómo ayudar a los niños a hablar más, a
contar, a armar una historia con sus propias palabras. Y encontramos en los
cubos de cuentos un juego que lo hace posible, sin costo y en cualquier lugar.
En el taller con las
maestras nos propusimos tres cosas:
- conocer la experiencia de contar historias con
niños de preescolar;
- aprender métodos y técnicas para que los niños
compongan sus propias historias;
- animarnos a usar estrategias nuevas en el
aula.
Contar
historias: una técnica antigua con nombre nuevo
Hoy se habla mucho de storytelling,
que en inglés quiere decir narración de historias. La palabra viene del
mundo del mercadeo y de las empresas, que descubrieron que una historia
convence y se recuerda mucho más que una lista de datos. Pero los maestros, y
sobre todo las abuelas, lo sabemos desde siempre: los hechos secos se olvidan;
las historias se quedan.
Lo más importante de esta
técnica es la posición en la que pone al niño frente al adulto. No es «yo te
enseño, tú escuchas», sino «¡estamos juntos!»: contamos entre todos.
¿De dónde
vienen los cubos?
El juego más conocido de
este tipo son los Rory's Story Cubes, creados en Irlanda por Rory
O'Connor. Son nueve dados con 54 dibujos que se lanzan para inventar historias.
Fueron pensados para todas las edades, pero los originales pueden ser difíciles
para los niños de preescolar. Por eso, muchas maestras los adaptamos o los
hacemos nosotras mismas, con cubos de cartón o de espuma y dibujos que los
niños conocen.
¿Qué les
aporta a los niños?
- Les da palabras.
Enriquece el habla, el vocabulario y la manera de ordenar las ideas.
- Les ayuda a recordar. Lo
que se aprende en forma de historia se queda en la memoria.
- Les da valor. Los
tímidos se animan, los callados empiezan a hablar.
- Despierta la imaginación y la lógica,
porque hay que unir dibujos que parecen no tener nada que ver.
- No cuesta nada y
sirve en cualquier parte: en el salón, en la enramada, en la biblioteca,
en el patio.
¿Qué hace
buena una historia?
Los hermanos
estadounidenses Chip y Dan Heath, en su libro Ideas que pegan,
estudiaron por qué algunas historias se recuerdan y otras se olvidan. De sus
principios, cuatro sirven mucho en preescolar:
- Sencillez. Una idea central,
fácil de seguir.
- Sorpresa. Algo inesperado que
despierte la curiosidad.
- Concreción. Personajes, lugares y
cosas que los niños conocen: el chivo, el jagüey, la enramada, el burro,
la mochila.
- Credibilidad.
Aunque sea fantástica, la historia tiene que tener sentido para el niño.
Si no se la cree, no la recuerda.
Y hay una regla más: el
personaje tiene que sentir. Puede ser una niña, un perro o hasta un lápiz,
pero si tiene miedo, alegría o rabia, el niño se pone en su lugar. Y no vive
solo: vive en un mundo, con otros.
Las
cuatro partes de una historia
|
Parte |
Qué pasa |
Cómo puede empezar o
sonar |
|
1. Introducción |
Corta. Conocemos al
personaje y dónde está |
«Había una vez…» · «Acércate,
que te voy a contar…» · «Cuentan los abuelos que en una ranchería…»
· «Una noche de brisa, en Riohacha…» · «Nuestro personaje no se
imaginaba lo que le iba a pasar…» |
|
2. Desarrollo |
Aparece el problema y se
va complicando |
«Pero un día…» · «Y
entonces…» · «Y para colmo…» |
|
3. Momento más
emocionante |
Todo llega a su punto más
alto y aparece la solución |
«De repente…» · «Justo
en ese momento…» |
|
4. Final |
Corto. Una frase que
cierra la historia |
«Y desde ese día…» · «Y
colorín colorado, este cuento se ha acabado» |
En el texto que usé como
base, el final se presentaba como la moraleja de una fábula. En Cura-Kuens
preferimos que el final cierre la historia sin sermones: que el niño
saque su propia conclusión.
La esencia del juego cabe
en dos palabras: tirar y contar.
- Escogemos la historia.
Según el interés de los niños y el tema que estamos trabajando, decidimos
quién será el protagonista y qué tipo de historia será: de aventuras, de
misterio o chistosa.
- La bolsa mágica. Un
niño saca un cubo de la bolsa, lo tira y, según el dibujo que cae, empieza
la historia.
- Seguimos el hilo. El
siguiente saca otro cubo, lo tira y continúa, sin perder el hilo. Así, de
dibujo en dibujo, salen historias divertidas y a veces tristes.
- Al principio, el adulto acompaña.
Como no todos los niños tienen la misma facilidad para hablar, al comienzo
podemos turnarnos: un cubo lo tira un niño y el siguiente la maestra. Así
el adulto puede orientar la historia sin quitarle la palabra al niño.
- Para un solo niño, se
pueden tirar nueve cubos y dividirlos en tres grupos: el comienzo, el
medio y el final.
Lo que vi fue muy bonito:
después de dos o tres juegos, los niños ya arman solos una historia completa.
Entienden cómo unir los dibujos, cómo empezar y cómo terminar. Y algo más: cada
uno cuenta desde su propia vida, y les pone a los personajes sus emociones,
sus sueños y sus miedos.
Los dados
de cuento wayúu
En mi investigación de
maestría con niños wayúu de Koushatchon propusimos una estrategia parecida: los
dados de cuento wayúu. La idea es la misma, pero con dibujos del
territorio y de la cultura, para que los niños cuenten desde lo que conocen.
Algunas imágenes que pueden
ir en las caras de los cubos:
|
Cubo |
Caras |
|
Personajes |
Una niña, un abuelo, un
chivo, un burro, un conejo, Wale'kerü la araña |
|
Lugares |
La ranchería, la
enramada, el jagüey, la playa, el desierto, el mercado |
|
Objetos |
La mochila, el
chinchorro, la totuma, el sombrero, la lluvia, la luna |
|
Sentimientos |
Alegre, triste, asustado,
enojado, sorprendido, con sueño |
Además, en un centro
etnoeducativo los niños pueden contar en wayuunaiki, en español o en las dos
lenguas. En mi investigación, todos los niños dijeron que cuentan los
relatos de su comunidad en wayuunaiki. El juego de los cubos es una oportunidad
hermosa para que esa lengua también tenga su lugar en el salón.
Doce
juegos con los cubos
Con unos cuantos cubos se
pueden inventar muchos juegos. Estos son los que mejor funcionan en preescolar
y en los primeros grados:
|
Juego |
Cómo se juega |
|
1. Todos en una historia |
Se tiran todos los cubos
y se inventa una historia que use todos los dibujos |
|
2. Por turnos |
Cada niño tira un cubo y
continúa la historia del anterior |
|
3. Con título |
Se escoge un título, por
ejemplo «El día más raro del chivo», y la historia tiene que ir con él |
|
4. El protagonista |
Con tres cubos se arma el
personaje: su nombre, de dónde viene y cómo es |
|
5. Los ayudantes |
Se buscan los dibujos que
podrían ayudar al protagonista |
|
6. ¿En qué se parecen? |
Se tiran dos cubos y se
buscan parecidos y diferencias. ¿Qué tienen en común un pez y una mochila? |
|
7. Rimas |
Se busca una palabra que
rime con el dibujo: luna, cuna, aceituna… |
|
8. El diccionario |
Se dice todo lo que se
sabe de la palabra: qué es, qué hace, cómo es. El mar: «suena, moja, es
azul y salado» |
|
9. Memoria |
Se miran los cubos 30
segundos, se tapan y se trata de recordarlos. Secreto: si los unes en una
historia, los recuerdas mejor |
|
10. Al revés |
Se empieza por «y
vivieron felices» y se cuenta la historia hacia atrás |
|
11. Cubos en movimiento |
Se tiran los cubos para
que rueden lejos y los niños van de uno a otro saltando en un pie, gateando o
caminando hacia atrás, mientras cuentan |
|
12. Quién, qué, dónde |
Se usa un cubo extra con
preguntas: ¿quién?, ¿qué?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿por qué?, ¿cómo?
Primero se tira el de la pregunta y luego el del dibujo |
Para los niños que están
empezando a escribir, se puede usar esta guía de cinco pasos y poner un cubo en
cada uno: quién → qué hacía → pero… (qué pasó) → entonces…
(cómo lo resolvió) → y al final… (cómo terminó).
Taller
para maestras: «El personaje principal eres tú»
Para docentes de preescolar
y primeros grados · 2 horas · de 10 a 25 participantes
Así cerré la experiencia
con las maestras del programa: invitándolas a jugar ellas primero. Porque nadie
enseña con gusto un juego que no ha disfrutado.
|
Momento |
Qué se hace |
Tiempo |
|
Abrir la mochila |
Cada maestra saca un cubo
de la bolsa, lo tira y se presenta a partir del dibujo: «Soy María y hoy
me siento como este burro…» |
15 min |
|
Urdir |
Conversamos: ¿qué
historias contamos en el aula?, ¿qué les cuesta a los niños al hablar? |
15 min |
|
El cuento |
La tutora muestra el
juego contando una historia con los cubos, frente a las maestras |
10 min |
|
Pasar la trama |
En grupos, las maestras
juegan tres de los doce juegos |
25 min |
|
Tejer |
Cada grupo fabrica su
propio juego de dados del territorio con cubos de cartón, recortes y
marcadores |
35 min |
|
El cuento propio |
Cada maestra tira los
cubos y cuenta una historia en la que ella es la protagonista |
15 min |
|
Cerrar la mochila |
Cada maestra dice cómo
usará los cubos con sus niños la próxima semana |
5 min |
Sesión
con niños: «La bolsa mágica de los cuentos»
Para niños de 4 a 7 años ·
1 hora · de 8 a 14 participantes · en el preescolar o en la Biblioteca Comuna
10
- Abrir la mochila (5
min). En círculo sobre una manta, cada niño marca el animómetro y dice
su nombre.
- Urdir (5 min). La
maestra muestra la bolsa mágica: «Aquí adentro viven muchos cuentos,
pero están dormidos. Para despertarlos hay que tirarlos».
- El cuento (10 min). La
maestra empieza: tira un cubo y cuenta el comienzo de una historia.
- Pasar la trama (15
min). Cada niño saca un cubo, lo tira y continúa la historia. La
maestra ayuda con las fórmulas: «Pero un día…», «Y de repente…».
- Tejer (10 min). Juego
de los cubos en movimiento: los niños tiran los cubos lejos y van a
buscarlos saltando como chivos o caminando como cangrejos.
- El cuento propio (10
min). Cada niño dibuja la parte de la historia que más le gustó.
- Cerrar la mochila (5
min). Los cubos vuelven a la bolsa «a dormir». Animómetro de salida.
Cómo se ve la triada
|
Dimensión |
En el taller con maestras |
En la sesión con niños |
|
Aprender escuchando (la
urdimbre) |
Escuchar la historia de
la tutora y las de las compañeras |
Escuchar el comienzo de
la maestra y seguir el hilo del compañero |
|
Aprender sintiendo (la
trama) |
Presentarse con un dibujo
que dice cómo me siento, ser la protagonista |
La emoción de la bolsa
mágica, el cubo de los sentimientos, el animómetro |
|
Aprender haciendo (la
mochila) |
Fabricar los dados del
territorio, jugar los doce juegos |
Tirar, contar, saltar a
buscar los cubos, dibujar |
Para
cerrar
Maestras y maestros: ¿ya
probaron los cubos en su salón? ¿Qué dibujos les pondrían a los suyos?
Cuéntenme en los comentarios.
Referencias
- Heath, Chip y Heath, Dan. Ideas
que pegan: por qué algunas ideas sobreviven y otras mueren. (Original:
Made to Stick, 2007).
- O'Connor, Rory. Rory's Story Cubes
(juego, The Creativity Hub, Irlanda).
- Arias Noguera, F. y Celedón Simanca, E. C.
(2023). Los Kuens como estrategia de animación lectora en el marco de
la oralidad de la comunidad Wayúu [Tesis de maestría]. Fundación
Universitaria Los Libertadores.
- Celedón Simanca, Ella Cecilia. Experiencia
en una clase de «Cubos de cuentos». Programa Todos a Aprender,
Riohacha.
