viernes, 31 de enero de 2025

Tirar y contar: mi experiencia con los cubos de cuentos en un preescolar de Riohacha

Sobre esta entrada. Experiencia propia de Ella Cecilia Celedón Simanca como tutora del Programa Todos a Aprender (PTA) en Riohacha, con maestras y niños de preescolar de un centro etnoeducativo. Retoma ideas de textos sobre la técnica de narración (storytelling) y la estrategia de los «dados de cuento wayúu» de mi investigación de maestría.

Una mañana, en un preescolar etnoeducativo de Riohacha, extendimos una manta azul en el piso. Los niños se sentaron alrededor, algunos con su manta wayúu, otros con el uniforme, todos con los ojos fijos en una bolsa. De la bolsa salieron unos cubos de colores con dibujos en cada cara. Y la consigna fue muy sencilla: tira el cubo y cuenta.

Como tutora del Programa Todos a Aprender, mi propósito era acompañar a las maestras de preescolar en algo que nos preocupa a todas: cómo ayudar a los niños a hablar más, a contar, a armar una historia con sus propias palabras. Y encontramos en los cubos de cuentos un juego que lo hace posible, sin costo y en cualquier lugar.

En el taller con las maestras nos propusimos tres cosas:

  • conocer la experiencia de contar historias con niños de preescolar;
  • aprender métodos y técnicas para que los niños compongan sus propias historias;
  • animarnos a usar estrategias nuevas en el aula.

 

Contar historias: una técnica antigua con nombre nuevo

Hoy se habla mucho de storytelling, que en inglés quiere decir narración de historias. La palabra viene del mundo del mercadeo y de las empresas, que descubrieron que una historia convence y se recuerda mucho más que una lista de datos. Pero los maestros, y sobre todo las abuelas, lo sabemos desde siempre: los hechos secos se olvidan; las historias se quedan.

Lo más importante de esta técnica es la posición en la que pone al niño frente al adulto. No es «yo te enseño, tú escuchas», sino «¡estamos juntos!»: contamos entre todos.

¿De dónde vienen los cubos?

El juego más conocido de este tipo son los Rory's Story Cubes, creados en Irlanda por Rory O'Connor. Son nueve dados con 54 dibujos que se lanzan para inventar historias. Fueron pensados para todas las edades, pero los originales pueden ser difíciles para los niños de preescolar. Por eso, muchas maestras los adaptamos o los hacemos nosotras mismas, con cubos de cartón o de espuma y dibujos que los niños conocen.

¿Qué les aporta a los niños?

  • Les da palabras. Enriquece el habla, el vocabulario y la manera de ordenar las ideas.
  • Les ayuda a recordar. Lo que se aprende en forma de historia se queda en la memoria.
  • Les da valor. Los tímidos se animan, los callados empiezan a hablar.
  • Despierta la imaginación y la lógica, porque hay que unir dibujos que parecen no tener nada que ver.
  • No cuesta nada y sirve en cualquier parte: en el salón, en la enramada, en la biblioteca, en el patio.

 

¿Qué hace buena una historia?

Los hermanos estadounidenses Chip y Dan Heath, en su libro Ideas que pegan, estudiaron por qué algunas historias se recuerdan y otras se olvidan. De sus principios, cuatro sirven mucho en preescolar:

  • Sencillez. Una idea central, fácil de seguir.
  • Sorpresa. Algo inesperado que despierte la curiosidad.
  • Concreción. Personajes, lugares y cosas que los niños conocen: el chivo, el jagüey, la enramada, el burro, la mochila.
  • Credibilidad. Aunque sea fantástica, la historia tiene que tener sentido para el niño. Si no se la cree, no la recuerda.

Y hay una regla más: el personaje tiene que sentir. Puede ser una niña, un perro o hasta un lápiz, pero si tiene miedo, alegría o rabia, el niño se pone en su lugar. Y no vive solo: vive en un mundo, con otros.

Las cuatro partes de una historia

Parte

Qué pasa

Cómo puede empezar o sonar

1. Introducción

Corta. Conocemos al personaje y dónde está

«Había una vez…» · «Acércate, que te voy a contar…» · «Cuentan los abuelos que en una ranchería…» · «Una noche de brisa, en Riohacha…» · «Nuestro personaje no se imaginaba lo que le iba a pasar…»

2. Desarrollo

Aparece el problema y se va complicando

«Pero un día…» · «Y entonces…» · «Y para colmo…»

3. Momento más emocionante

Todo llega a su punto más alto y aparece la solución

«De repente…» · «Justo en ese momento…»

4. Final

Corto. Una frase que cierra la historia

«Y desde ese día…» · «Y colorín colorado, este cuento se ha acabado»

En el texto que usé como base, el final se presentaba como la moraleja de una fábula. En Cura-Kuens preferimos que el final cierre la historia sin sermones: que el niño saque su propia conclusión.

Así lo jugamos

La esencia del juego cabe en dos palabras: tirar y contar.

  1. Escogemos la historia. Según el interés de los niños y el tema que estamos trabajando, decidimos quién será el protagonista y qué tipo de historia será: de aventuras, de misterio o chistosa.
  2. La bolsa mágica. Un niño saca un cubo de la bolsa, lo tira y, según el dibujo que cae, empieza la historia.
  3. Seguimos el hilo. El siguiente saca otro cubo, lo tira y continúa, sin perder el hilo. Así, de dibujo en dibujo, salen historias divertidas y a veces tristes.
  4. Al principio, el adulto acompaña. Como no todos los niños tienen la misma facilidad para hablar, al comienzo podemos turnarnos: un cubo lo tira un niño y el siguiente la maestra. Así el adulto puede orientar la historia sin quitarle la palabra al niño.
  5. Para un solo niño, se pueden tirar nueve cubos y dividirlos en tres grupos: el comienzo, el medio y el final.

Lo que vi fue muy bonito: después de dos o tres juegos, los niños ya arman solos una historia completa. Entienden cómo unir los dibujos, cómo empezar y cómo terminar. Y algo más: cada uno cuenta desde su propia vida, y les pone a los personajes sus emociones, sus sueños y sus miedos.

Los dados de cuento wayúu

En mi investigación de maestría con niños wayúu de Koushatchon propusimos una estrategia parecida: los dados de cuento wayúu. La idea es la misma, pero con dibujos del territorio y de la cultura, para que los niños cuenten desde lo que conocen.

Algunas imágenes que pueden ir en las caras de los cubos:

Cubo

Caras

Personajes

Una niña, un abuelo, un chivo, un burro, un conejo, Wale'kerü la araña

Lugares

La ranchería, la enramada, el jagüey, la playa, el desierto, el mercado

Objetos

La mochila, el chinchorro, la totuma, el sombrero, la lluvia, la luna

Sentimientos

Alegre, triste, asustado, enojado, sorprendido, con sueño

Además, en un centro etnoeducativo los niños pueden contar en wayuunaiki, en español o en las dos lenguas. En mi investigación, todos los niños dijeron que cuentan los relatos de su comunidad en wayuunaiki. El juego de los cubos es una oportunidad hermosa para que esa lengua también tenga su lugar en el salón.

Doce juegos con los cubos

Con unos cuantos cubos se pueden inventar muchos juegos. Estos son los que mejor funcionan en preescolar y en los primeros grados:

Juego

Cómo se juega

1. Todos en una historia

Se tiran todos los cubos y se inventa una historia que use todos los dibujos

2. Por turnos

Cada niño tira un cubo y continúa la historia del anterior

3. Con título

Se escoge un título, por ejemplo «El día más raro del chivo», y la historia tiene que ir con él

4. El protagonista

Con tres cubos se arma el personaje: su nombre, de dónde viene y cómo es

5. Los ayudantes

Se buscan los dibujos que podrían ayudar al protagonista

6. ¿En qué se parecen?

Se tiran dos cubos y se buscan parecidos y diferencias. ¿Qué tienen en común un pez y una mochila?

7. Rimas

Se busca una palabra que rime con el dibujo: luna, cuna, aceituna…

8. El diccionario

Se dice todo lo que se sabe de la palabra: qué es, qué hace, cómo es. El mar: «suena, moja, es azul y salado»

9. Memoria

Se miran los cubos 30 segundos, se tapan y se trata de recordarlos. Secreto: si los unes en una historia, los recuerdas mejor

10. Al revés

Se empieza por «y vivieron felices» y se cuenta la historia hacia atrás

11. Cubos en movimiento

Se tiran los cubos para que rueden lejos y los niños van de uno a otro saltando en un pie, gateando o caminando hacia atrás, mientras cuentan

12. Quién, qué, dónde

Se usa un cubo extra con preguntas: ¿quién?, ¿qué?, ¿dónde?, ¿cuándo?, ¿por qué?, ¿cómo? Primero se tira el de la pregunta y luego el del dibujo

Para los niños que están empezando a escribir, se puede usar esta guía de cinco pasos y poner un cubo en cada uno: quién → qué hacía → pero… (qué pasó) → entonces… (cómo lo resolvió) → y al final… (cómo terminó).

Taller para maestras: «El personaje principal eres tú»

Para docentes de preescolar y primeros grados · 2 horas · de 10 a 25 participantes

Así cerré la experiencia con las maestras del programa: invitándolas a jugar ellas primero. Porque nadie enseña con gusto un juego que no ha disfrutado.

Momento

Qué se hace

Tiempo

Abrir la mochila

Cada maestra saca un cubo de la bolsa, lo tira y se presenta a partir del dibujo: «Soy María y hoy me siento como este burro…»

15 min

Urdir

Conversamos: ¿qué historias contamos en el aula?, ¿qué les cuesta a los niños al hablar?

15 min

El cuento

La tutora muestra el juego contando una historia con los cubos, frente a las maestras

10 min

Pasar la trama

En grupos, las maestras juegan tres de los doce juegos

25 min

Tejer

Cada grupo fabrica su propio juego de dados del territorio con cubos de cartón, recortes y marcadores

35 min

El cuento propio

Cada maestra tira los cubos y cuenta una historia en la que ella es la protagonista

15 min

Cerrar la mochila

Cada maestra dice cómo usará los cubos con sus niños la próxima semana

5 min

Sesión con niños: «La bolsa mágica de los cuentos»

Para niños de 4 a 7 años · 1 hora · de 8 a 14 participantes · en el preescolar o en la Biblioteca Comuna 10

  1. Abrir la mochila (5 min). En círculo sobre una manta, cada niño marca el animómetro y dice su nombre.
  2. Urdir (5 min). La maestra muestra la bolsa mágica: «Aquí adentro viven muchos cuentos, pero están dormidos. Para despertarlos hay que tirarlos».
  3. El cuento (10 min). La maestra empieza: tira un cubo y cuenta el comienzo de una historia.
  4. Pasar la trama (15 min). Cada niño saca un cubo, lo tira y continúa la historia. La maestra ayuda con las fórmulas: «Pero un día…», «Y de repente…».
  5. Tejer (10 min). Juego de los cubos en movimiento: los niños tiran los cubos lejos y van a buscarlos saltando como chivos o caminando como cangrejos.
  6. El cuento propio (10 min). Cada niño dibuja la parte de la historia que más le gustó.
  7. Cerrar la mochila (5 min). Los cubos vuelven a la bolsa «a dormir». Animómetro de salida.

Cómo se ve la triada

Dimensión

En el taller con maestras

En la sesión con niños

Aprender escuchando (la urdimbre)

Escuchar la historia de la tutora y las de las compañeras

Escuchar el comienzo de la maestra y seguir el hilo del compañero

Aprender sintiendo (la trama)

Presentarse con un dibujo que dice cómo me siento, ser la protagonista

La emoción de la bolsa mágica, el cubo de los sentimientos, el animómetro

Aprender haciendo (la mochila)

Fabricar los dados del territorio, jugar los doce juegos

Tirar, contar, saltar a buscar los cubos, dibujar

Para cerrar

Los cubos de cuentos son, al final, una excusa para algo muy antiguo: sentarnos en círculo y contar juntos. Lo que más me emocionó de esa mañana en el preescolar fue ver a niños callados lanzar un cubo y empezar a hablar, como si el dibujo les diera permiso. Escribir y contar historias no solo es útil: es una fiesta de la imaginación.

Maestras y maestros: ¿ya probaron los cubos en su salón? ¿Qué dibujos les pondrían a los suyos? Cuéntenme en los comentarios.

Referencias

  • Heath, Chip y Heath, Dan. Ideas que pegan: por qué algunas ideas sobreviven y otras mueren. (Original: Made to Stick, 2007).
  • O'Connor, Rory. Rory's Story Cubes (juego, The Creativity Hub, Irlanda).
  • Arias Noguera, F. y Celedón Simanca, E. C. (2023). Los Kuens como estrategia de animación lectora en el marco de la oralidad de la comunidad Wayúu [Tesis de maestría]. Fundación Universitaria Los Libertadores.
  • Celedón Simanca, Ella Cecilia. Experiencia en una clase de «Cubos de cuentos». Programa Todos a Aprender, Riohacha.

 


















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